Solo pensaba en un cosa: Via Stendhal 57, con acento en el "Sten" no en "dhal" (me corrigió el taxista). Es la dirección de Natalia, la única información importante que necesitaba saber para llegar con mis tres maleticas a buen puerto.

La ciudad es como la imaginaba, con edificios bajitos y muy decorados, me recibió con una pertinaz lluvia que duró más de 24 horas. Pero la calidez de mi prima compensó el mal día. El apartamente es el típico de un estudiante joven, está en un buen barrio y tiene una terraza muy agradable. A pesar de que estaba mamado, salí con Natalia a conocer la ciudad. En la calle se ven mujeres muy lindas, pero tampoco!, y es evidente que se trata de una población más vieja. Por eso los italianos piensan que los latinos, los chinos, los filipinos y mulatos de diferentes tonalidades son un un "mal necesario", porque mueven la economía italiana.
A diferencia de otras ciudades, es claro que aquí el carro y la moto están por encima del peatón. Además, los carros parquean en todas partes espeecialmente encima de los andenes. Bueno, aquí comienza mi nueva vida Al Otro Lado del Atlántico.

1 comment:
Juanda, bienvenido al viejo continente!!! estás empezando una nueva etapa y estoy segura que vas a gozar mucho! Sabes de sobra, que Berlín tiene ganas de que lo visites! Beso
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