Monday, October 23, 2006

Roma

La "città eterna", llamada así porque según el dicho "una vida no es suficiente para conocerla", es una ciudad que no necesita muchas palabras para ser descrita. Es sencillamente es espectacular. Tuve la fortuna de caminar por sus calles por horas, a veces perdido, a veces muy ubicado, muchas horas solo y en otras ocasiones acompañado.

Tengo otra gran fortuna, tener un amigo en Roma, Antonio Di Napoli, que me recibió en su casa sino que me hizo parte de su familia por cuatro días. "Ache servono gli amici", "para eso están los amigos" dice él. Tuve la oportunidad de hablar con él de todos los temas, de conocer a su familia, de caminar por la noche por las callecitas del Trastevere y hasta de jugar fútbol 5 con sus amigos. Antonio es un apasionado de la política, así que podrán imaginar que el tema monopolizó nuestras charlas. Además, no solo le apasiona sino que está muy involucrado en la política y por eso fue interesante conocer detalles de cómo funciona la política italiana. Por otro lado, pude percibir que la política en Roma está en todas partes, es decir, es posible ver carteles, murales, y manifestaciones en cada pared. Incluso hay barrios que históricamente son de alguna tendencia, como es el caso del Barrio San Lorenzo que de izquierda (donde vive Patty, la novia de Tamayo, que a propósito también pude visitar y quedé muy impresionado de cómo se ha adaptado!). De modo que el socialismo y el fascismo como ideologías no solo no han sido superadas sino que son muy populares entre los jóvenes.

La ciudad le recuerda a uno que uno es menos que un grano de arena en el mundo y en la historia. En cualquier esquina uno se puede encontrar una joya histórica.

El jueves llegué por la noche y fui a dar una vuelta en carro con Antonio en su carro y luego cenamos en un restaurante típico. El Viernes caminé en el centro histórico, pasé por Piazza Spagna, Piazza Navona, Piazza Venzia, el Altar de la Patri -monumento fascista que mandó construir Mussolini y que desentona bastante- , el Pantheon, la Fontana Trevi entre otros.

Por la tarde me encontré con la hermana de Antonio, Jessica, y fuimos al Colesseo -cuyo verdadero nombre era el Amphitheatrum Flavium- y a los Foros Imperiales. Tal vez esstos últimos -junto con la Fontana Trevi- causaron en mi la mayor impresión de todas.

Al siguiente día fui muy temprano al Vaticano, con una amiga de la Universidad -Carolina Olarte, que está estudiando en Roma- visité la Basílica de San Pedro -vi todo con mucho detalle y subí a su cúpula donde se puede ver toda la ciudad- y fui a las tumbas de los Papas. Lo impactante es que la visita termina siendo un viaje al pasado, un viaje a la historia de la humanidad que le marca a uno el alma.

Thursday, October 19, 2006

A qué sabe la carne asada en Italia

La verdad, no tengo ni idea porque no he probado ni un solo pedazo de carne desde que llegué hace tres semanas. Sin embargo, sí he comido mucha pasta (obvio) y he aprendido a preparar vegetales para acompañar al pollo. Se impresionarán de mi nueva habilidad para cocinar cuando vuelva a Bogotá.

En este capítulo de mi viaje quiero hacer una breve descripción de mi vida en Bologna. En primer lugar debo advertir que a pesar de que la calidad de vida es mucho mejor que en Bogotá (no hay trancones, puedo ir en bici casi a cualquier parte y mi Universidad está a 10 minutos de mi casa) no me queda duda q
ue mi vida en Colombia es muy buena y que por ahora prefiero vivir en mi lado del Atlántico.Bueno, mi barrio se llama San Donato y el conjunto de apartamentos donde vivo se llama Piazzeta Musi (para el que quiera enviarme un regalito la dirección es Piazzeta Musi 15, p. 2, C.A.P. 40127. Bologna, Italia). Es un lugar muy tranquilo de clase media alta.

Se suponía que iba compartir el cuarto con Joey, pero parece que no lograron arrendar el otro cuarto del apartamento, así que desde la semana pasada estamos en cuartos separados. Mucho más comodo por mil razones, creo que en ese sentido nuevamente conté con bastante suerte.

Mi cuarto como pueden ver en la siguiente foto es muy espacioso, tiene dos buenas mesas y una gran ventana. Lo único mal es que hay unas líneas de tren cercanas y ha sido necesario acostumbrarme al ruido permanente de los trenes.

El fin de semana pasado recibí la visita de una amigo de Estefanía, Esteban, y fue muy chévre. En verdad a uno le hace falta poder hablar español con alguien. Visitamos el pórtico más largo de Bolgona de 3 millas. Parte de las murallas de la ciudad y empieza a subir poco a poco hasta que un llega a la cima de un cerro, la vista es espectacular.

A propósito del idioma, esta es la composición de mi curso: un inglés, 5 holandeses, 2 israelitas, 2 belgas, tres suecos, tres austriacos, dos alemanes, 2 brasileros, un italiano, 4 chinos , una vietnamita, una filipina, una hindú, una portugués, un francés y yo!

Bueno para finalizar les cuento que en estos días me pagan la primera parte de mi beca (por fin! el presupuesto estaba en rojo) y ya estaré más tranquilo. Además hoy salgo a Roma, voy a quedarme en la casa de un amigo italiano que conocí en Notre Dame que se llama Antonio de Napoli.

Por último una foto de mi flamante bici:

Tuesday, October 10, 2006

El arroz con pollo (sin pollo) a 10 euros

Comer en un restaurante en Italia y en cualquier otro lugar de Europa es un lujo bastante costoso. Los platos principales siempre cuestan más de diez euros y no son muy grandes. Además a uno le cobran una tarifa por el derecho a usar la mesa, sin contar la propina. He ido a un par de restaurantes italianos -para ver si la salsa bolognesa es la misma que hacen en mi casa- donde mi parte de la cuenta fue de 25 euros, ¡sin pedir postre! Así mejor olvidarse de que con 75,000 pesos uno puede invitar a otras dos personas en Crepes&Waffles o a otra persona en Wok e incluso darse el banquete más grande que a uno se le ocurra en Harris Sasson.

Pero bueno, hay que darse uno que otro lujo de vez en cuando. Ayer un par de amigos armaron plan para ir a comer a un restaurante hindú y me pareció buena idea porque parecía bastante auténtico. Para los que me conocen, yo casi no como por las noches, así que decidí pedir un plato muy pequeño: un simple Sabzi Birwany . La verdad no estaba muy bien asesorado, solo sabía que era un arroz muy especiado con vegetales preparados a la manera "hindú". Cuáll sería mi sorpresa cuando llegó a la mesa un plato de arroz inmenso, de color amarillo, con alberjas, zanahoria, y una que otra verdurilla no identificada. Pues bien, no solo parecía el típico plato de arroz con pollo (sin el pollo) sino que también sabía parecido, pues había cierto sabor a aniz que camuflaba lo que sin duda era un típico arroz con pollo.

No tengo nada con el dichoso arroz con pollo, pero 10 euros! y sin pollo!

- Remate: Ya no me varo en la bici, pero tengo que lavar mis pantalones y mis manos más a menudo.

- Segundo remate: El titular de uno de los principales periódicos italianos es "Honorables Drogados", pues resulta que una prueba que hicieron demostró que 1 de cada 3 diputados italianos habían usado drogas en las últimas 36 horas (24% por cannabis y 1,8% por cocaína). Lo anterior se suma a que más de 2,2 italianos han probado la cocaína.

Saturday, October 07, 2006

Cuando la bici se vara...

He comprado una bicicleta porque la ciudad es pequeña y la distancia entre mi casa y la universidad es muy corta. Sus llantas son muy delgadas y tiene el clásico ring ring de la canción "Bycicle Race" the Queen. Es una bicicleta verde neon, muy ochentera, que me costó 60 euros y es de segunda mano. Tuve que comprarle un gran candado porque en Bologna roban bicis todos los días de manera descarada y por eso uno puede comprar una bicicleta en Via Zamboni (la calle principal de la U.) por 10 euros.

El sistema de buses en Bologna es muy organizado y seguro, pero es bueno no depender de ellos. Por ejemplo, este viernes hubo paro de buses, así que mi compra se revalorizó. Lo único malo son las varadas, que son frecuentes porque las bicicletas son muy frágiles.

Cuando la bici se vara, uno se acuerda de todas la veces que uno paraba en la ciclovía para que un mecánico improvisado lo atendiera (bendito servicio que no tengo por menos de 20 euros) ... ¿qué hago? Porque aquí no hay gasolinera donde pueda encontrar ayuda ni bicicletería vecina que valga (especialmente por aquello de que los italianos no trabajan sino como 2 horas diarias).

Así que por ahora, me ha tocado aprender mecánica a las malas, porque no crean que el problemita simplemente consiste en volver a meter la cadena en su lugar (aunque eso también sea un pesadilla porque las manos terminan vueltas m...), sino que a veces por un simple salto en la acera se dobla una varilla o se sale un tornillo. Si bueno, ustedes, pensarán ¿por qué no compró una bici nueva y listo? Bueno, me separan 100 euros de diferencia y mientras no me consignen el dinero de la beca, estoy en economía de guerra.

Por ahora, mientras aprendo mecánica, cuando la bici se vara... uno se jode.

Wednesday, October 04, 2006

Las pequeñas diferencias

Uno se da cuenta que no está en su país cuando empieza a encontrar pequeños detalles extraños en las costumbres o en la organización de una ciudad o país. La cultura italiana, como les he contado a varios, se parece mucho más a la latina que cualquier otra. Sobra mencionar las grandes diferencias como el idioma, la organización (no tanto, la burocracia es incluso peor), el dinero que se ve en las calles y la tradición cultural. Por eso, esta vez quiero concentrarme en los pequeños detalles que me han llamado la atención. En primer lugar, los italianos son bastante cómodos, aquí nadie trabaja un domingo y consecuentemente es difícil encontrar algo abierto, ni si quiera los supermercados. Así que si a uno se le olvidó comprar la leche, no hay tienda de la esquina ni Carulla 24 horas que lo salve.

La platica hay que administrarla bien porque todo cuesta tres veces su precio en Colombia. Para que tengan una idea de los precios en Bologna, esta es una lista de los bienes y servicios que debo comprar normalmente:

  • Un tiquete de bus: 1 euro
  • Un combo McDonald’s: 5 euros
  • Pizza y gaseosa: 5 euros
  • Una fotocopia: 5 centavos de euro
  • Comida en un restaurante: entre 20 y 25 euros mínimo.
  • Cancha de Fútbol 5 por persona: 8.5 euros
  • Tarifa de taxi (a partir de la cual empieza a marcar): 3.10 euros
  • Una cerveza en un bar: 3 euros (tamaño normal)

Otra diferencia, tal vez conocida por algunos, es que en los supermercados hay que traer sus propias bolsas plásticas o comprarlas. La otra cosa con la comida es que uno encuentra secciones del mercado de 30 metros dedicadas exclusivamente a la pasta.

A
parte de los costos y la comida, algo que me ha llamado la atención es que los italianos no tienen problemas en hacer demostraciones públicas de amor, así que si uno pasa por cualquier parque uno ve una vieja montada encima de un tipo en una silla, cero pudor.

Por otra parte, en los apartamentos, el primer piso no es el primero, sino el cero. Luego el segundo piso, para ellos es el primero y así sucesivamente. Los ascensores son muy raros, son viejísimos, y cuando se abre la puerta del ascensor uno tiene que luego abrir otras dos pequeñas puertas. Por otra parte, encontrar una dirección es muy difícil, porque todas tienen nombres, no hay números así que el uso de mapas es indispensable.

Bueno, para terminar, les cuento que mis primeros días en Bologna han sido bastante tranquilos. Mi compañero de cuarto, alias “Joey”, resultó ser un buen tipo. Sus costumbres no son chinas sino europeas porque ha vivido y estudiado casi toda su vida en Europa. Tiene una personalidad muy tranquila y es muy respetuoso, así que compartir el cuarto con él no será un problema.

Mi apartamento queda a 10 minutos en bus y a unos 35 caminando a buen paso. Está ubicado en un barrio de clase media muy tranquilo donde he visto varios supermercados baratos y tienditas tipo china town.

Todos los días he salido, así sea a tomarme una cerveza, en verdad estos personajes van a un ritmo al que no estoy acostumbrado. Me he vuelto muy amigo de mi roomate y de otros dos estudiantes de la maestría, Sukanya una hindú y con Patrick (alias Paddy) que es inglés. Hemos caminado por todas partes y nos hemos perdido en la ciudad varias veces. Pero Bologna no es tan grande así que ya la recorremos con más confianza.

Hoy tuve mi primer partido de futbol 5, e hice varias veces mi clásico enganche, jejeje, aquí funciona mejor.

Sunday, October 01, 2006

Mucho más que Calcio y D & G

Milano es conocido en el mundo por sus equipos de fútbol y por sus pasarelas. En la calle el fútbol se respira por todas partes, se venden camisetas en cada esquina y no hay anuncio publicitario que se respete que no incluya algún futbolista. Incluso he visto en carteleras el lanzamiento de la película de Maldini, el eterno capitán del Milan, que seguramente nuestro amigo Chepe comprará y verá de manera sagrada todos los fines de semana.

A todos los que me han manifestado su envidia por mi viaje a Italia, prometo que visitaré el San Siro y el Giuseppe Meazza para los partidos de la serie A (la boletería para gradería popular (denominada “curva” no es tan cara como suponíamos), y por lo menos alguno de la Champions.

Por otro lado, es normal ver en la calle modelos, especialmente en las semanas de la moda. Así que el imaginario de fútbol y moda que seguramente ustedes también tenían de Milano se ajusta a la realidad. Pero definitivamente, Milano es mucho más, es una ciudad comercial e industrial muy pujante y ofrece muchas actividades culturales. El centro de la ciudad es espectacular, especialmente el “Dumo” (catedral barroca), el Castello Sforza (denominado así por la familia que dominaba la ciudad y que controlaba el castillo) y la Galeria Emmanuel II.

A diferencia de Bogotá, los carros parquean en el primer andén que encuentran, no importa si eso impide el paso peatonal y hay motocicletas por doquier, como en el resto de Italia. Normalmente el tráfico es moderado porque tienen un metro y un sistema de autobuses muy organizado.