Aparentemente en el último cuatrenio la guerrilla colombiana ha disminuido su actividad destructiva y el Estado ha inclinado el pulso militar a su favor. Por otra parte, el discurso de la guerrilla ha perdido terreno por el desarrollo de la democracia colombiana gracias a la consolidación de un partido de izquierda el Polo Democrático Alternativo. El crecimiento del Polo y su evolución hacia una opción real de gobierno ha dejado sin piso el argumento del discurso guerrillero según el cual la izquierda no puede hacer política en Colombia sin la protección de los fusiles.
Pero la aparente derrota militar y política la guerrilla ha empezado a desdibujarse en el segundo semestre del año. Por una parte, la guerrila nuevamente ha demostrado poderío militar llevando a cabo ataques a blancos militares que van más allá de simples emboscadas y por otra parte, en caso de que sean ellos los autores de los recientes atentados con bombas, se hace evidente que para desetabilizar el país no se requiere un enorme ejéricto de hombres ni armamento sofisticado pues los actos terroristas pueden ser realizados por un grupo peqeueño de individuos sin incurrir en grandes costos.
Finalmente, la imagen en el exterior del Gobierno Uribe definitivamente se ha deteriorado por el escándalo que en Colombia han denominado "para-política" donde se ha evidenciado que la estructura estatal sigue permeada por el narcotráfico y por los "señores de la guerra" de cada región. Desde un punto de vista internacional, la posición del gobierno es más difícil de defender. Por un lado somos identificados como la punta de lanza de la administración Bush que no solo es vista negativamente en Europa sino que ha caido en desgracia en su propia tierra (curiosamente no tanto por el fracaso en Irak sino por su desidia en la tragedia de Louisana). Si antes estábamos de antepenúltimos en la agenda de la Unión Europea ahora más relegados. Por otra parte, así el Presidente Uribe no esté directamente involucrado en el escándalo sobre paramilitarismo su responsabilidad política se ha hecho evidente en el nombramiento de personas que posiblemente sí estaban directamente relacionadas con el paramilitarismo en cualquiera de sus estructuras. No tiene ninguna presentación la disculpa que ha dado el Presidente en algunas entrevistas sobre nombramientos en cargos diplomáticos de personas seriamente cuestionadas por sus nexos con actividades paramilitares en el sentido de que lo hizo porque las personas en cuestión solictaron tal nombramiento por suspuestas amenazas y que él no podía negar el "acto humanitario" de nombrarlas. ¿Cuántas personas no reciben amenazas y tienen que valerse de su propio bolsillo para salir del país?
En suma, la guerrilla expectante se ha beneficiado enormemente de todo lo sucedido. La pérdida de gobernabilidad del Gobierno Uribe en los primeros meses de sus segundo mandato constituye por sí sola una victoria política en la guerra para la guerrilla.
Pero todo el análisis que hecho hasta ahora (espero que mi fiel lector haya soportado estoicamente estas primeras cuerenta líneas) solo es la introducción para mi más reciente experiencia en Europa.
Hace una semana caminaba yo por la vía principal de la universidad, la célebre Vía Zamboni, cuando vi un afiche en la que había una foto con una persona encapuchada y al acercarme al acercarme vi el títutlo: "Por la Colombia che resiste". El encapuchado era un guerrillero del ELN y el poster invitaba a una reunión en una de las aulas universitarias. Literalmente el afiche decía sobre Colombia: "Cada año tantos muertos como en los 17 años de dictadura chilena y en el 60% de los casos la responsabilidad del Estado colombiano es reconocida; 4 millones de desplazados; desde el año 2002, con el gobierno Uribe, un aumento en 240% de dentenciones masivas; el 92% de las ganancias del negocio de tráfico de drogas se queda en manos de norteamericanos."

Antes de seguir, primero debo advertir que Bologna es una ciudad eminenmente de izquierda, que las ideas socialistas siguen vigentes (al igual que en el resto de Italia, aunque lo mismo se puede decir de la ideología fascista), que en Bologna, y en general en Italia, el Che Guevera es admirado con mayor devoción que en Latinoamérica (en toda librería encuentro más de 5 libros relacionados con el Che o escritos por él mismo) y que por lo tanto no debería ser sorpresivo que hubiera cierta simpatía por los grupos guerrilleros. Al fin y al cabo, los europeos que aún sueñan con sociedades donde no haya libre mercado quieren oir historias sobre valerosos ejércitos de liberación que libran batallas en el "nuevo continente". Recordé el incidente con la ONG noruega que hizo un "bazar" en nombre de las FARC para recoger dinero, el cual fue efectivamente enviado a las montañas colombianas. Para la ONG noruega se trataba simplemente de un juego político por medio del cual querían llamar la atención para protestar sobre la política "antiterrorista" de la Unión Europea (que había incluido a las FARC en su lista de organizaciones terroristas).
Aprovecho para contarles que he estado en reuniones de movimientos estudiantiles de izquierda (solo por curiosidad) y les aseguro que su deseo de una sociedad comunista no ha menguado. Recuerdo especialmente una conferencia sobre el proceso de Chávez en Venezuela, que fue muy concurrida pues asistieron unos 100 estudiantes, en la cual se podía ver la cara de emoción por la consolidación en América Latina de un régimen abiertamente "anti yankee" y "socialista".
Volviendo a la historia del afiche, debo confesar que a pesar de la anterior explicación, la posibilidad de que hubiera una reunión política del ELN en mi universidad me sorprendió, me dio rabia y al mismo tiempo me entristeció. A las pocas personas que les comenté les pareció descabellado que asisteira o que incluso me atreviera a opinar. Pero no iba a perder la oportunidad, en parte porque soy muy curioso y en parte porque no quería que la labor de los activistas fuera tan fácil. Claro, el escenario para un activista pro-guerrilla en medio de una congregación izquierdista en Europa es ideal porque quienes asisten al acto verdaderamente ansían oir un cuento de "robin hood" luchando por el pueblo y evidentemente nadie en el auditorio cuestionará tal discurso.
Me traje, prácticamente arrastrado a un amigo sueco de la maestría para que me acompañara al evento. Me causó risa ver que el aula de la reunión estaba muy bien dotada, con una pantalla enorme (parte del show era un video sobre la "realidad colombiana") y como aprovechaban las facilidades del internet para comunicarse con los "compañeros colombianos" a través de Skype básicamente). De igual forma me tranquilizó que no había más de quince estudiantes, todos ellos evidentemente de izquierda (que sabían a lo que iban) lo que contrastaba con la concurrida reunión pro-Chavista. El organizador, un personaje cuarentón que estaba completamente vestido de rojo (patalones, saco y chaleco) que no inspiraba ninguna clase de amenaza pero que evidentemente había tenido contacto con guerrilleros colombianos recientemente. Lo anterior se podía deducir fácilmente por sus comentarios y lo confirmé cuando hablaba en términos de mi amigo "Pacho que visité en la Casa de Paz", refieriéndose al comandante "Francisco Galán" y de los compañeros "farianos".
Fui muy prudente al comienzo, tomando apuntes en silencio, porque en verdad tenía curiosidad de ver qué mentiras iban a decirles a mis "compañeros". Nada del discurso me sorprendió: "Uribe es paramilitar", "el gobierno es paramilitar", "no hay diferencia entre ejército y paras", "el pueblo colombiano es masacrado diariamente por el Estado", "el pueblo colombiano vive en absoluta precariedad", "la lucha armada es la única opción", "Colombia es un títere de los intereses de EEUU", etc. Todo lo anterior matizado con algunas referencias al "movimiento estudiantil", el origen universitario del ELN y la "resistencia al capitalismo", que apuntaban a que los estudiantes bologneses se sintieran identificados.
Cuando me sentí más cómodo, tomé la palabra y cuestioné la legitimidad de las acciones de la guerrilla y especialmente señalé el avance de la izquierda democrática (mi amigo sueco ya había huido del auditorio!). Pueden imaginar todas las limitaciones que implicaba para mi hablar en italiano. Para mi sorpresa la respuesta del auditorio fue positiva porque me preguntaron muchas cosas durante la reunión en incluso después de ella. Historia a parte era la de los organizadores que no esperaban que su discurso fuera controvertido y en verdad no estaban preparados para eso. Aunque no faltó quien me tildara de "pequeño burgués acomodado" puedo decir que salí bien librado y que me siento más tranquilo conmigo mismo. Los estudiantes que querían oir un cuento sobre ejércitos
Concluyo que si bien el discurso guerrillero sigue teniendo algunas tribunas en Europa, su viabilidad como proyecto político y su legitimidad no son reconocidos por la izquierda sino apenas por una minoría. A diferencia del fenómeno del Chavismo que es visto con mucha esperanza y curiosidad, los espacios de la política guerrillera en Europa son reducidos. El espacio abierto en la Universidad de Bologna para la exposición de la ideología y práctica guerrillera en Colombia no resultó en una muestra de su éxito político sino de su total fracaso pues al fin y al cabo la convocatoria fue reducida y el auditorio, salvo los cinco amigos del personaje vestido de rojo, no parecía muy convencido de su retórica.

3 comments:
Juanda, hubiera dado mucho por haber estado ahí contigo y discutir!!!
Que buen Blog... y que narración tan bacana...incluida la imagen del afiche. Pero sobre todo gracias por ayudar a complejizar la visión sobre Colombia. Un gran saludo y Feliz Año!!!
Muchas gracias, siempre a la orden! Dentro de poco abrá nuevo capítulo de esto. Ya les contaré
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